jueves, 16 de mayo de 2013

Ilustraciones: Hermanos



Taisham se acercó a él, le puso una bota en el pecho haciéndole volverse completamente bocarriba y le colocó la punta de su espada en el cuello. En ese momento, por un breve instante, la pelea a su alrededor cesó, los sonidos se apagaron y ambos hermanos rememoraron. Recordaron un pasado no tan lejano en el que jugaban en el patio interior de su castillo, con espadas de madera, embistiéndose mutuamente, saltándose las normas de su instructor. Taisham le pisaba el pecho y poniéndole la espada al cuello gritaba “¡Estás muerto!”. A veces Maltés se quejaba y se negaba a aceptarlo, y entonces su hermano mayor le retorcía el brazo hasta que admitía su victoria, obligándole a tenderse en el suelo y no moverse durante unos minutos. Pero ellos ya no eran unos chiquillos; estaban en el frente, no en el patio del castillo de los Aivanek; las espadas no eran de madera ni estaban romas; las heridas se abrían y manaban sangre, no formaban moretones; y la muerte era definitiva en lugar de durar unos minutos. 


 La hoja afilada de Taisham rozó la barbilla de su hermano pequeño y la punta presionó su cuello.


viernes, 3 de mayo de 2013

Ficha de Familia: Los Yorkuk



Emblema:


Su emblema lleva un toro embravecido, símbolo de su condición ganadera tanto como de su capacidad para defenderse.  El fondo es un verde claro uniforme en honor a sus campos, que son casi en su totalidad pastos.

Nivel: 

Casa menor

Color: 

Verde claro

Historia:

Los Yorkuk están presentes desde el comienzo de la formación del reino, pero nunca fueron dados a la lucha. Mantuvieron una neutralidad intencionada durante las guerras de las grandes casas hasta que hubo un bando ganador lo bastante claro, y aún así aportaron pocos hombres a la lucha. De hecho, es la familia que menos guardias tiene incluso en la actualidad.

Han mantenido su actitud pacífica siempre, de modo que no se han metido en casi ninguna guerra, ni siquiera en las pequeñas trifulcas familiares. Si han sido participes de alguna de las tramas de traición en el Reino, no se tiene conocimiento de ello.

Los Yorkuk se centraron en la ganadería, criando animales de granja que proporcionar a la nobleza y en menor medida al comercio. Como consecuencia de ello, acabaron con todos sus bosques, talándolos para crear grandes prados de pasto para el ganado.

Territorio:


El territorio de los Yorkuk cuenta con un número limitado de criminales. Sus señores no son excesiva estrictos con la delincuencia, lo que hace que el pillaje y otros delitos menores se cometan con relativa impunidad. No obstante, su política económica, centrada en la exportación comercial, ha logrado que sean lo suficientemente ricos como para garantizar a sus vasallos un nivel de vida aceptable, lo que explica por qué asesinatos y revueltas no son tan comunes en los territorios Yorkuk como lo son en otros sitios.

Fama:

Los Yorkuk tienen fama de ser cobardes y descuidados. Su excesivamente pacífica existencia tiene ese precio. Aunque mantienen una relación cordial con los Galdaba, no es así con sus otros vecinos (los Amoyda y los Optuyetade) a los que tratan con condescendencia. Se suele decir que son arrogantes en el comercio y aburridos en la política.

viernes, 19 de abril de 2013

Ilustraciones: Cuestión de valores





–¿Por qué lo has hecho, Tamlor? ¡Por qué! –y se abalanzó sobre él.

Sin mayor problema, el rebelde recibió su embestida contrarrestándola con un golpe de su brazo. Maltés sintió como si se hubiese estampado contra una pared de piedra. Sacudió la cabeza y notó la sangre caer por su nariz, pero volvió a levantarse para arremeter de nuevo. Esta vez el hombre le golpeó con el puño en la cabeza desde arriba.

Maltés cayó al suelo como fulminado, perdiendo totalmente el sentido del equilibrio y casi la consciencia. Solo el sonido de la lluvia acompañaba su dolor. Tambaleante y totalmente ofuscado por esa nueva y arrasadora emoción, volvió a levantarse, pero entonces sintió que alguien le cogía por los hombros.

–¿Qué diablos haces, Tamlor? Es solo un niño, animal –oyó que decía Seya.

<<Solo un niño>>. Las palabras resonaron en su mente como una condena. La vergüenza y la frustración se añadieron al amalgama de sentimientos que le recorrían, aumentando su ansiedad.

–¡No! –gritó, revolviéndose para tratar de zafarse.
 
Tenía que alcanzar a Tamlor, tenía que hacerle pagar por lo que había hecho, porque si no… si no sería su cómplice, si no significaría que no le importaba y que era tan culpable como él, y eso no podía aceptarlo, no podía.


viernes, 5 de abril de 2013

Ficha de Familia: Los Optuyetade



Emblema:


La serpiente de los Optuyetade, en posición de ataque pero enroscada, representa la autodefensa, no el ataque. El haz de luz que ilumina al animal se le supone de procedencia del Bosque de la Serpiente, muy tupido.

Nivel: 

Casa menor

Color: 

Morado claro.

Historia:

Los Optuyetade llegaron a su territorio en la formación del reino y allí se parapetaron, defendiéndose con fiereza pero sin realizar ataques. La familia Amoyda tuvo que conquistarles, rompiendo sus fronteras, para conseguir que le prestaran apoyo militar.

Siempre han sido relativamente independientes, prefieren vivir de sus propias tierras (que tienen la fortuna de que son bastante ricas en vegetación) a comerciar con el exterior, así que lo evitan en la medida de lo posible.

Su actitud antaño meramente defensiva no se ha mantenido siempre. Los Optuyetade son famosos por actuar de manera decisiva en algunas guerras, siempre con un ataque rápido y sorpresivo, aliándose bajo cuerda con uno u otro bando, o bien con ambos para traicionar al menos conveniente.

Protagonizaron una rebelión solitaria por la que el rey por poco no les rebaja de casa menor a descabezados. Los Aivanek se encargaron de sofocar su rebelión sin delicadezas y se apropiaron así de parte de su territorio. Por esto, los Optuyetade guardan un odio especial a la familia del Águila Carmesí.

Territorio:


El suelo de su territorio es muy propicio para el crecimiento de la vegetación, a lo que contribuye su clima suave, estable y lluvioso. Tienen los mejores terrenos para cultivar de todo el reino, pero también el mayor nivel de delincuencia. La casa Optuyetade quedó seriamente dañada tras la rebelión fallida y la consecuente pérdida de territorio. Desde entonces, los Optuyetade han caído y recaído en la decadencia, y con ellos sus territorios y sus vasallos.

Fama:

Los Optuyetade son como la sombra de una gran familia que fue, pero ya no es. Excluyendo al último de sus señores, se les considera tradicionalmente condescendientes y excesivamente preocupados por el bienestar del populacho. Dado que están encerrados en sí mismos, tienen pocas relaciones con los demás señores y, si pueden evitarlo, también con la realeza. Se les considera traicioneros y sibilinos.